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Cooperación global será clave para garantizar la estabilidad del transporte marítimo y cadenas logísticas

Fuente: Lenny Durán

La industria marítima mundial enfrenta uno de los escenarios más complejos de las últimas décadas. Tensiones geopolíticas, amenazas a la seguridad de las rutas comerciales, descarbonización, automatización y la necesidad de proteger a los marinos marcaron el debate principal del Maritime Convention of the Americas, celebrado en Panamá.

Durante el panel “Seguridad en el comercio mundial y el transporte marítimo en una era de incertidumbre”, líderes internacionales del sector coincidieron en que el comercio marítimo atraviesa una etapa de transformación acelerada y que la cooperación global será clave para garantizar la estabilidad del transporte marítimo y de las cadenas logísticas internacionales.

La conversación fue moderada por el capitán Orlando Allard, representante de la Cámara Marítima de Panamá y contó con la participación del secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez; la representante de WISTA International, Dafne Anghelidis; el secretario general de la Cámara Naviera Internacional, Thomas Kazakos; el secretario general y CEO de BIMCO, David Loosley y el director de INTERTANKO, Tim Wilkins.

Arsenio Domínguez (OMI) destacó que la industria avanza hacia una modernización tecnológica sin precedentes, impulsada por nuevas estrategias digitales y procesos de automatización.

“Acabamos de adoptar una estrategia digital global para mejorar la conectividad en el sector”, afirmó, al explicar que la OMI trabaja actualmente en nuevas regulaciones relacionadas con la automatización de los buques y la capacitación de los marinos ante los cambios tecnológicos que enfrenta la industria.

El funcionario subrayó que el transporte marítimo ya no puede trabajar de manera aislada y necesita coordinar esfuerzos con otros sectores y actores internacionales para responder a desafíos globales que van desde la seguridad hasta la sostenibilidad.

“En cada reto que enfrentamos vemos más y más que simplemente no podemos encontrar soluciones por nuestra propia cuenta y tenemos que abordar a otras entidades y otros sectores”, señaló.

Uno de los temas más sensibles del panel fue el impacto de los conflictos geopolíticos sobre las operaciones marítimas internacionales, especialmente en zonas estratégicas como el Golfo Pérsico y el Mar Rojo.

Domínguez reconoció que los marinos se han convertido en una de las poblaciones más afectadas por las crisis internacionales y advirtió que muchos trabajadores del mar sienten que su labor no es suficientemente reconocida.

“Ellos no se sienten apreciados por el trabajo que están haciendo”, expresó, al referirse a tripulaciones que han permanecido semanas en zonas de alto riesgo.

El secretario general de la OMI insistió en que las nuevas regulaciones internacionales deben incluir temas como salud mental, bienestar, conectividad a internet para las tripulaciones y prevención del acoso dentro de los buques.

Además, aclaró que la automatización no busca reemplazar a los marinos, sino mejorar sus condiciones laborales y la eficiencia operativa.

“Cuando hablamos de digitalización y de buques autónomos, esto no significa que nos vamos a librar de los marinos. La tecnología debe ayudarles”, sostuvo.

El debate también giró en torno a la descarbonización y la transición energética del sector marítimo, una de las prioridades actuales de la industria global.

Tim Wilkins (INTERTANKO) explicó que el sector tanquero se encuentra “en el centro” de muchas de las discusiones geopolíticas y energéticas actuales, especialmente por la dependencia global del petróleo y los hidrocarburos.

Los voceros defendieron la necesidad de que las regulaciones climáticas estén basadas en datos técnicos y realidades operativas, y no únicamente en posiciones políticas.

“Tenemos la oportunidad de introducir información del mundo real y datos a un debate altamente politizado”, señalaron durante el panel.

La organización también alertó sobre el crecimiento de las llamadas “flotas fantasma” o “shadow fleets”, conformadas por embarcaciones sancionadas o con estándares operativos deficientes, lo que representa riesgos para la seguridad marítima y el medio ambiente.

David Loosley (BIMCO) insistió en que el comercio marítimo mundial continúa demostrando resiliencia pese a las crisis internacionales, aunque reconoció que la incertidumbre seguirá marcando el comportamiento de la industria en el corto plazo.

Thomas Kazakos resaltó que el sector naviero es una necesidad para el comercio, el crecimiento y la economía. “Si no hay naves no hay compras”, resaltó al destacar la importancia estratégica del sector para la economía mundial.

Los panelistas coincidieron en que la industria naviera ha demostrado capacidad de adaptación frente a eventos como la pandemia, la crisis del Mar Rojo, la guerra en Ucrania y las nuevas tensiones en Medio Oriente.

El evento también abordó el reto de la inclusión femenina dentro del sector marítimo internacional.

Dafne Anghelidis (WISTA Internacional) advirtió que las mujeres continúan teniendo una representación extremadamente baja dentro de la industria marítima global, especialmente en posiciones relacionadas con operaciones en el mar.

Según explicó durante el panel, las mujeres representan apenas entre 1% y 2% del personal marítimo en algunos segmentos del sector.

La organización destacó programas de becas, liderazgo y capacitación que buscan incrementar la participación femenina y promover más oportunidades para mujeres dentro del comercio marítimo internacional.

Otro de los puntos destacados fue el rol de Panamá dentro del sistema marítimo global. Los participantes resaltaron la importancia estratégica del país para el comercio internacional y mencionaron al Canal de Panamá como ejemplo de adaptación y resiliencia frente a los cambios en las rutas comerciales mundiales.

El panel cerró con un mensaje de optimismo moderado sobre el futuro de la industria, aunque dejando claro que el sector deberá enfrentar años de alta complejidad geopolítica, presión regulatoria y transformación tecnológica.

“Tenemos que improvisar, adaptarnos y sobreponernos”, concluyeron varios de los líderes marítimos presentes en el Maritime Convention of the Americas.

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