El cierre del Puerto Internacional Punta Rincón tras el cese de operaciones de Minera Panamá impactó severamente a la industria marítima auxiliar, eliminando millones de dólares en contratos anuales y cientos de empleos técnicos especializados. Este escenario evidencia la necesidad de reforzar la gobernanza portuaria, garantizar la seguridad jurídica y mantener los estándares internacionales para no fragmentar el sistema logístico del país.
Panamá busca fortalecer su sistema portuario para mantener su competitividad en la región, ante la creciente competencia y los desafíos globales en la logística. A través del programa PGP, el país busca desarrollar las capacidades de sus puertos, analizar datos y atraer más carga, aprovechando su ubicación estratégica.