La crisis hídrica provocada por el fenómeno de El Niño ha generado importantes disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global, especialmente en el sector marítimo. Maersk, una de las principales compañías navieras, tuvo que enfrentar desafíos significativos en sus operaciones en el Canal de Panamá y el río Amazonas debido a las restricciones impuestas por la escasez de agua.