Panamá posee una vasta experiencia en la gestión de derrames de hidrocarburos debido a su alta actividad marítima, lo que impulsa una preparación constante a través de capacitaciones y la colaboración entre el sector público y privado para una respuesta rápida y efectiva. Estas iniciativas buscan fortalecer la coordinación y el uso de recursos adecuados ante incidentes, incluyendo la preparación para la comunicación pública.
La crisis hídrica provocada por el fenómeno de El Niño ha generado importantes disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global, especialmente en el sector marítimo. Maersk, una de las principales compañías navieras, tuvo que enfrentar desafíos significativos en sus operaciones en el Canal de Panamá y el río Amazonas debido a las restricciones impuestas por la escasez de agua.