Fuente: Lenny Durán
Las flotas fantasma (conocidas también como flotas en la sombra) se han convertido en un tema crítico para el sector marítimo a nivel global, por razones de seguridad, ambientales y de transparencia.
El tema está en la agenda de la Organización Marítima Internacional (OMI), que ya tiene algunas resoluciones y directrices que está revisando para abordar este problema desde el punto de vista técnico.
En octubre del año pasado, Panamá firmó el decreto 512, que ordena la cancelación de naves o propietarios registrales involucrados en delitos como listas sancionatorias, personas y entidades relacionadas con el terrorismo y su financiamiento y las listas de buques designados por los comités del Consejo de Seguridad de la ONU, un paso importante para el combate de las flotas fantasma.
El subadministrador de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Alexander De Gracia, informó que 226 buques sin registro han sido cancelados a través del instrumento legal y hay 33 en proceso de desactivación. “Estas cancelaciones se realizan en un transcurso de una semana a dos”, anunció.
La información fue suministrada por el representante de la AMP durante la realización del Encuentro Marítimo Panamá 2025, organizado por la Cámara Marítima de Panamá (CMP), que contó con la participación especial de Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI, el primer panameño en ocupar este alto cargo.
En el evento se abordó el tema de las flotas fantasma que operan sin ninguna regulación para evadir controles y sanciones internacionales. Estas flotas desactivan sus transpondedores de identificación (AIS) para evitar ser detectadas.
De La Gracia resaltó que Panamá va a la vanguardia en medidas para contrarrestar o combatir estas flotas que operan de forma clandestina. “Nosotros fuimos el primer país en acoger el ship-to-ship (STS), la verificación y la supervisión de las operaciones de transferencia de combustible a nivel internacional a través del monitoreo de la flota”, dijo.
Por su parte, el secretario general de la OMI indicó que ese organismo se enfoca en aplicar las medidas que son establecidas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. “Yo mantengo la campaña de la OMI, que no es nueva, que es evitar que los buques subestándares que no cumplan con las medidas de navegación segura de protección del medio ambiente estén operando en el mar”.
Resaltó que la última resolución de la OMI va en línea con la instrucción que impartió Panamá para que el trasbordo de combustibles de buque a buque se lleve a cabo de forma segura y que los países verifiquen que se cumpla con los estándares establecidos por la organización.
“Igualmente para los sistemas de navegación, como el de identificación automática, que no sean apagados de forma tal que los buques y particularmente los Estados de abanderamiento rectores de puertos puedan llevar a cabo la verificación”.
Añadió que la OMI está abordando, a través de la revisión de su marco regulatorio, la provisión de capacitación técnica a los países miembros y el próximo año iniciará un proceso para establecer las mejores prácticas para el abanderamiento de buques, desde el punto de vista de los instrumentos técnicos y jurídicos de la organización.
Proponen base de datos
La Secretaría de la OMI propuso en julio de este año que se establezca una base de datos con la información de los diferentes memorandos de entendimiento de los Estados Rectores de Puertos, para que puedan ser distribuidos a todos, ya que una de las situaciones que está sucediendo con las flotas fantasmas es que los buques no son verificados cuando deben ser y cuando se les ha pedido, dependiendo de algunas regiones en las que operan.