En 2025, las cadenas de suministro enfrentarán desafíos crecientes debido a conflictos geopolíticos, cambios climáticos y presiones regulatorias. Para prosperar, las empresas deberán construir cadenas de suministro más resilientes y antifrágiles, capaces de adaptarse a las disrupciones y aprovechar nuevas oportunidades.
La escasez de papel higiénico al inicio de la pandemia por COVID-19 evidenció la importancia del análisis predictivo para que las empresas puedan anticipar y prepararse ante disrupciones en la cadena de suministro.
El análisis predictivo, utilizando datos históricos y herramientas de inteligencia artificial, permite a las empresas optimizar sus operaciones, reducir costos y mejorar la gestión de riesgos en toda la cadena de suministro.