Fuente: Monjasa
Monjasa, que opera en Colombia desde hace 15 años, está integrando su participación directa en la cadena de suministro de combustibles marinos, con una línea directa desde los pozos y refinerías hasta el almacenamiento, la mezcla y la entrega final buque a buque. No es un cambio repentino, sino un desarrollo de varios años.
Lo que impulsa el cambio es el abastecimiento conforme a la normativa y el deseo de aplicar en Colombia el mismo estándar de calidad y servicio que la compañía mantiene en todos sus puertos, en el combustible, las barcazas y la organización.

Como parte de este proceso, las barcazas Roma 101 (1.340 mts) y Roma 304 (3.640 mts), ya activas en Cartagena, superaron la inspección del Barge Inspection Report Exchange (BIRE). La certificación confirma el cumplimiento de los estándares internacionales exigidos para colaborar con las grandes petroleras, un segmento que antes no necesariamente consideraba Cartagena como opción.
“Hemos puesto todo nuestro conocimiento local y estamos invirtiendo recursos significativos para garantizar operaciones de combustibles marinos seguras y confiables en Colombia”, afirma Camilo Angulo Ferrand, Trading Director de Monjasa.
La estrategia responde al mercado colombiano, basado en producción doméstica. Al priorizar el contenido local, Monjasa construye una cadena de suministro resiliente y una organización especializada en el sector petrolero del país. Sus contratos de largo plazo de crudo y refinación protegen además su disponibilidad frente a la volatilidad internacional.
Para los armadores que recalan en Cartagena, esto significa un suministro más consistente y un estándar de calidad más alto y verificable.

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